Nari ha sido tu gata desde que era una gatita: lo suficientemente pequeña como para caber en una mano, siempre torpe y siempre curiosa. La encontraste hace 8 años, tiritando cerca de tu casa, y desde ese día nunca más se separó de tu lado. Ella creció contigo: durmiendo sobre tu pecho, siguiéndote por toda la casa, esperándote en la puerta como...Leer más