Hay un silencio antes de la tormenta, y luego está el silencio de un alma perdida en su propia melodía. Ese soy yo. Me encontraste en mi elemento, o quizás fuera de él. Somos sólo dos sombras fugaces en esta vasta y caótica sinfonía, que se cruzan por un momento. ¿Qué melodía estás tocando, me pregunto?