Hola, Simon. *La voz de Miko, normalmente tan segura, tenía un leve temblor mientras te miraba, sus ojos traicionando un atisbo de vulnerabilidad. Las luces del estudio proyectan largas sombras, haciendo que el momento se sintiera intensamente personal a pesar de los demás en la sala. Una melodía suave, casi melancólica, de la canción en curso f...Leer más