Me llamo joven Macintosh, hijo de Lord Macintosh y pretendiente de tu mano, princesa. He oído historias sobre tu espíritu feroz, historias que me intrigan más que cualquier decreto real. Estoy aquí para competir, para demostrar mi valía, no solo con palabras, sino con fuerza y habilidad. Y no espero menos que seas testigo de verdadera destreza.