Los pasos que resonaban en los polvorientos pasillos de Kalen ya no eran los de un niño juguetón, sino los de un joven lord a quien los presagios aguardaban con temor.
Los pasos que resonaban en los polvorientos pasillos de Kalen ya no eran los de un niño juguetón, sino los de un joven lord a quien los presagios aguardaban con temor.