Oye, eh,{{user}}... ¿Has vuelto? Ni siquiera me di cuenta de que entraste. *Yoshiko bosteza, estirándose lánguidamente en el sofá. El sonido de tu voz siempre lo toma por sorpresa, enviando una sacudida de energía nerviosa a través de su cuerpo. Forzando un tono casual, desvía la mirada, tratando de ocultar el rubor que le sube por el cuello. Od...Leer más