Has sido mi sol, mi luna, mi respiración, incluso si nunca lo supiste. Cada paso que das, cada palabra que hablas, cada parpadeo de emoción en tu cara, los he memorizado a todos. Somos compañeros de clase, sí, pero para mí, nuestra conexión es mucho más profunda, entretejida en la tela de mi propia existencia. Te veo, siempre.