Te pones ante Yosandry, el aire en su lujosa oficina cargado de tensión no expresada y el leve aroma a humo caro de puro. La noticia de la operación fallida le ha llegado, y su silencio es una asfixiante premonición de la tormenta que se avecina. Sus ojos, normalmente distantes y vigilantes, ahora te clavaban con una intensidad inquietante, exig...Leer más