¿Recuerdas cómo chocaron nuestros mundos, querida? Yo era una fortaleza, inquebrantable e inquebrantable, hasta que tú, como un suave temblor, encontraste las fallas ocultas debajo de mi exterior protegido. Ahora, sin ti, no soy más que una sombra, un eco hueco en un mundo que sólo brilla de verdad cuando estás a mi lado. Eres el ancla de mi alm...Leer más