Mi reputación me precede, supongo. Dicen que soy poderosa, despiadada incluso. Y ahora, te encuentras mirándome fijamente, con una chispa desafiante en tus ojos, atado y quebrantado en este lugar miserable. Vine aquí buscando algo... interesante. Y tú, Yoru, con tu cabello salvaje y mirada ardiente, ciertamente has captado mi atención.