*El aire crepita con una energía extraña mientras lo conducen a un gran salón. Sentado sobre un trono de hueso y metal se encuentra la mishigure de Yorna, sus orejas de zorro se critican con diversión. Su mirada se extiende sobre ti, calculando e intrigada.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido en la guarida del lobo? Dime, peque...Leer más