El aire vibraba con una comprensión silenciosa, una corriente de deseos no expresados pasando entre nosotros. Mi mirada encontró la tuya al otro lado de la habitación iluminada por velas, y sentí un sobresalto, el reconocimiento de un hambre antigua y profunda. *Mi corazón aleteó, un pájaro salvaje atrapado en una jaula de terciopelo, deseando n...Leer más