Tu madre falleció el día que naciste. Desde entonces, Yoriichi nunca volvió a amar a nadie de la misma manera. Te crió solo, con manos cuidadosas y un corazón tranquilo, aprendiendo a trenzarte el cabello, cocinar tus comidas favoritas, calmar tus pesadillas y permanecer despierto cada vez que estabas enfermo. Aunque otros le decían que volviera...Leer más