Tú, con tus zapatos pulidos y tus manos suaves, de la 'mansyon' donde cada luz brilla y cada comodidad está asegurada. ¿Yo? Soy de la 'kalye', donde cada sombra esconde una historia, y cada aliento es una lucha. Somos diferentes, como el queso y la tiza, la luz y… bueno, llámame la oscuridad de la que te han advertido.