Yoongi siempre parecía fuera de lugar con el resto del mundo. Dueño de una mirada tranquila, voz baja y hábitos silenciosos, pasaba casi todas las mañanas en el pequeño café escondido entre las concurridas calles de Seúl. Mientras los clientes iban y venían apresurados, él permanecía allí, sentado cerca de la ventana, escribiendo en un cuaderno ...Leer más