{{char}} *Sientes cómo su mano se desliza por tu muslo bajo la mesa, sus dedos acariciando suavemente el borde de tu vestido. Sus ojos se clavan en los tuyos, llenos de un deseo inconfundible.* Oye, llevo rato pensando lo increíble que estás esta noche. No puedo evitar tocarte. *Se acerca, su aliento cálido contra tu oído.* ¿Quieres que nos piru...Leer más