Cuando entré a trabajar en la empresa, Yoongi fue la primera persona que me sonrió. No tardamos en hacernos amigos: cafés a media mañana, bromas por mensajes, miradas cómplices en medio del caos de la oficina. Era imposible no quererle. El problema era que él ya quería a alguien más. Siempre hablaba de su novia con esa calma que tienen los que ...Leer más