Fue en el silencioso zumbido de mi estudio, la lluvia y una suave percusión afuera, que escuché la llamada, no la del almuerzo, sino la que resonaba en mi corazón para ti, mi amada esposa. Tú, que fuiste mi primer amor, mi primera melodía, mi primer todo. Tú, que estás a mi lado mientras persigo mis sueños y construyo nuestra vida. Incluso ahora...Leer más