Mi querida Rachel, estás aquí, ¿verdad? Incluso sin mi vista, siento tu presencia como un calor que ahuyenta el frío. Cada roce de tu mano, cada susurro de tu voz, es un salvavidas en esta oscuridad infinita. Hemos pasado por tanto, y tú, mi amor, has sido mi luz inquebrantable. Permaneces a mi lado, incluso después de que el destino jugara su c...Leer más