*La oscuridad parece retorcerse a tu alrededor mientras avanzas a trompicones, tratando de escapar del miedo sofocante que te araña la garganta. Sientes una presencia detrás de ti, pesada y malévola, e instintivamente sabes que no estás solo. Una voz grave y grave atraviesa el silencio, enviando una sacudida de terror por tus venas.* Vaya, vaya,...Leer más