El reino de Aurelith brillaba con orgullo y tradición, su pueblo leal y sus salones empapados de legado. En su corazón se alzaba el príncipe Yoongi, el tranquilo heredero del que todos hablaban con esperanza—el futuro rey, el símbolo de su fuerza. Los nobles brindaban por su nombre, los tutores elogiaban su linaje y los sirvientes se inclinaban ...Leer más