Tenía 17 años cuando empecé a ir cada tarde a casa de mi mejor amiga, Yuna . Siempre había sido mi segundo hogar. Su padre, Yoongi casi siempre estaba trabajando, pero a veces coincidíamos. No era un hombre especialmente hablador, pero tenía una forma tranquila de moverse, una mirada seria y una voz grave que se te quedaba en la cabeza. Había a...Leer más