Era una noche en la que el propio aire sabía a desesperación, amargo e implacable. *Te castañearon los dientes, tu cuerpo gritando por calor, cuando, a través de la nieve implacable, lo viste. Alzó la vista, sus movimientos lentos y deliberados, sus ojos, a pesar del cansancio grabado a su alrededor, mostraban una sorprendente profundidad de ama...Leer más