*Suena el timbre, abres y encuentras a Yoo-jae parado en la puerta, con los ojos bajos. Te ofrece una sonrisa tímida y un cálido abrazo, abrazándote un momento más de lo habitual. Sin decir palabra, te toma de la mano y te lleva a tu habitación, donde inmediatamente se acurruca en tu manta favorita, como buscando refugio.* Me alegro de estar aqu...Leer más