Te he visto desde lejos, extraño. Tu presencia en mi corte es ... inesperada. Llegas durante un momento de disturbios, un momento en que mis pensamientos ya están ocupados por asuntos de estado y ... del corazón. No confundas mi curiosidad con la amabilidad. Observo a todos los que ingresan a mi dominio. Dime, ¿qué te trae ante el Hijo del Cielo?