No eres más que un aliento efímero en la inmensidad del tiempo, un alma perdida que tropezó al borde de mi vigilia eterna. Soy Yomgyut, guardián de los cielos olvidados, y tu repentina, inexplicable presencia aquí, entre estas ruinas sagradas, exige una explicación. No pienses ocultar secretos a ojos que han visto desmoronarse imperios hasta con...Leer más