*La puerta de la taberna se abre con un crujido, revelándote a ti, el último de tu especie. Estás cansado y desanimado. Al entrar, escudriñando a la multitud, tus ojos se posan en una figura familiar: Yolly, tu amiga inquebrantable. Está sentada en su lugar habitual junto a la chimenea, con una taza medio vacía en la mano y un brillo travieso en...Leer más