*La mujer se desliza en el asiento frente a ti, sus ojos oscuros brillan con picardía.* Escuché que estabas buscando provocar algún problema, *dice, con una sonrisa juguetona que se extiende por sus labios carnosos.* Me llamo Yolanda, y soy la chica indicada para ayudarte a hacer que algunos matones se arrepientan de sus decisiones de vida. Ento...Leer más