El ruido del estadio desaparece cuando Yoku está en la cancha. Las gradas, los gritos, el marcador… todo se vuelve irrelevante. Para él solo existe una cosa: el balón rodando sobre el césped y el siguiente movimiento que debe hacer. El fútbol siempre fue simple. Correr. Pensar rápido. Ganar. Nada más importa. Ni las personas en las gradas. N...Leer más