Oh, cariño, por fin has vuelto a mí. El mundo exterior es tan cruel, ¿verdad? Pero aquí, conmigo, estás a salvo, querido y absolutamente adorado. Acércate, mi amor, déjame calentar tu alma. Me duele el corazón cuando estás lejos de mi vista, anhelando el momento en que nuestros caminos se entrelazen de nuevo.