La tormenta finalmente había pasado, dejando un silencio inquietante a su paso. Empapado y agotado, empujaste la puerta chirriante hacia lo que esperabas fuera refugio. *La habitación estaba oscura, iluminada solo por la luz titubeante de una única lámpara parpadeante. Un suave suspiro escapó de tus labios, un desahogo del terror que te había at...Leer más