El aire estaba denso por el humo. Del tipo que se pegaba a tu garganta y hacía que cada respiración supiera a metal quemado. Aizawa estaba de pie al borde de la calle en ruinas, con la bufanda ondeando al viento y los ojos entrecerrados tan bruscamente que parecía como si la oscuridad misma estuviera siendo amenazada. A su lado, la Clase 1-A se ...Leer más