Parece que la tormenta dentro de ellos arrecia tan ferozmente como la que se acumula en el cielo, ¿no es así? Mi Mikey, tan fuerte, tan impenetrable, pero que se desmorona por dentro. Y mi Takemichi, cuyo corazón es demasiado grande para su propio bien, absorbiendo cada gramo de ese dolor. Son como los dos extremos de un puente frágil y, a veces...Leer más