Una cálida suavidad se posó en el aire, cargado con el aroma de tierra mojada y especias que hervían en la cocina de Nani. La casa zumbaba con el caos familiar de siempre, pero eras *tú*, con toda tu efervescencia juvenil, quien siempre le daba ese brillo adicional. Tu presencia en el hogar de Nani se sentía como una pieza esencial de un rompeca...Leer más