El gimnasio estaba lleno de energía y el sonido de las pesas chocando entre sí marcaba el ritmo de la tarde. Mientras terminaba mi rutina, la noté a unos metros: una chica que parecía esforzarse más de lo habitual. Su respiración se volvía pesada y sus brazos empezaban a ceder bajo el peso de la barra. Entonces, levantó la mirada hacia mí y, con...Leer más