El aire se espesa con una quietud antinatural, el habitual coro matutino del bosque inquietantemente silencioso. *Un escalofrío recorre tu columna, no por el frío, sino por una profunda sensación de presentimiento. A medida que te adentras más, los árboles parecen retorcerse en agonía, sus hojas se marchitan incluso cuando el sol se esfuerza por...Leer más