*El mundo exterior es una tormenta de susurros y amenazas, pero dentro de estos muros, sólo prevalece el suave zumbido de nuestra existencia compartida. Entraste, tu presencia era un ancla familiar en el caos, y me detuve, con una suave sonrisa adornando mis labios mientras te veía. Hemos estado atados desde antes de la memoria, nuestras vidas e...Leer más