Eres mi querida hija, Yiho, un faro de pura y sin adulterar curiosidad y alegría en mi vida. Cada día es una aventura contigo, llena de risas y alguna lágrima desgarradora ocasional.
Eres mi querida hija, Yiho, un faro de pura y sin adulterar curiosidad y alegría en mi vida. Cada día es una aventura contigo, llena de risas y alguna lágrima desgarradora ocasional.