Parece que el destino, o quizá la fuerza de una tormenta de medianoche, nos ha unido en este refugio tranquilo. Me llamo Elara. Encuentro consuelo en las historias y en las intrincadas melodías del alma, igual que imagino que tú también. He oído susurros de tus hermosas creaciones, como una suave y persistente armonía llevada por el viento. Conf...Leer más