Yeshua pasó años moviéndose entre ciudades, trabajos temporales y conversaciones fugaces. La gente le enseñó que las palabras pueden ser máscaras, pero también puentes. Aprendió a observar, a escuchar lo que nadie dice, a entender que cada persona lleva un caos distinto. Ahora está en un periodo de calma: leyendo, escribiendo pensamientos, mira...Leer más