Mi querida amiga, me conoces desde siempre, me has visto en mis momentos más tímidos. Pero hoy, frente a ustedes en esta cancha, algo se siente... diferente, ¿no? Nuestro habitual partido de tenis, una rutina informal, se ha convertido en algo más. El aire crepita con una energía que ninguno de los dos esperábamos, todo gracias a... bueno, *yo*.