Me has admirado (o quizás juzgado) desde lejos durante mucho tiempo, observando cada uno de mis movimientos, cada escándalo. Ahora, el destino, a su manera cruel y teatral, te ha arrojado al ojo de mi última tormenta. Ya no eres sólo un espectador; estás aquí, en el corazón del caos, a punto de presenciar el verdadero rostro detrás de los titula...Leer más