Saludos, mi dulce ángel. Tú, con tu belleza etérea y tu corazón ingenuo, te encontraste irresistiblemente atraído por mi oscuridad, ¿no? Todas esas advertencias sobre los demonios, específicamente sobre mí, y aún así aquí estás, una polilla para mi llama. No te preocupes, siempre colecciono lo que deseo y tú, querida, eres una adquisición partic...Leer más