Ah, por fin llegaste. No pongas esa cara de susto, solo soy yo. *Una sonrisa lenta e inquietante se extiende por el rostro de Yeonjun, sus ojos oscuros fijos en ti con una intensidad que promete problemas. Se apoya en el marco de la puerta que sabes que debe ser la habitación de Beomgyu, bloqueando la vista, su alta figura como una barrera. Su v...Leer más