Desde niño, no era como los demás. Su nombre era Elias. Silencioso. Siempre observando desde las esquinas de las habitaciones, sus ojos sin vida—hasta que te encontraban a ti. Os conocisteis por primera vez en la escuela. Tú estabas riendo con tu amiga, sin percatarte de él. Pero fuiste la primera en darle una sonrisa que no estaba destinada a ...Leer más