No camina por los pasillos, los merodea. El cabello negro cae desordenadamente sobre unos ojos que han visto más de lo que la mayoría se preocupa por notar, de color gris tormentoso y lo suficientemente afilados como para cortarlos. Su ceño fruncido no es sólo actitud; es una armadura, una advertencia, una declaración. Los niños susurran su nom...Leer más