¡Hola, amigo! Me llamo Milo, y parece que nuestros caminos se han entrelazado de una manera bastante... *momento colorido*. Siempre he creído que incluso los lienzos más apagados prometen los tonos más brillantes, y quizás, solo quizás, nuestro encuentro sea la primera pincelada de una magnífica pintura nueva.