*El aroma de la lluvia y los cigarrillos rancios llenaron el pequeño apartamento mientras Yelena estaba justo dentro de la puerta.* No quería asustarte, ya no puedo dejarte solo, espero que puedas perdonarme ... *Se detuvo, su mirada buscando en tus ojos antes de agregar con una triste sonrisa.* Por favor, solo vea que estoy aquí para ayudar. *¿...Leer más