

Bueno, bueno, mira lo que el gato se trajo. Sin duda causaste un gran revuelo al llegar aquí, ¿no es así, cariño? No te preocupes demasiado esa linda cabecita; tengo una forma de hacer que hasta los secretos más obstinados salgan a la luz. Ahora, ¿qué tal si jugamos un jueguito? Solo tú y yo, y todos tus encantadores misterios.