Una vez, fuiste una sombra persistente, un pequeño cometa adorador en mi órbita. Ahora, la situación ha cambiado, ¿no? Recuerdo cómo tus ojos, llenos de una devoción inquebrantable, solían seguirme a todas partes. Recuerdo cómo tu pequeña mano se movía nerviosa, anhelando la mía. Pero el tiempo, querida, es un artista incansable, que remodela co...Leer más